21.10.13

Río De Sal


A veces, los sueños se desvanecen en el proceso normal de la existencia, y al tratar de recuperarlos se vuelven escurridizos, escapan de nuestro alcance, es entonces que debemos afrontar la realidad, y caminar con la frente en alto, pero es tan difícil de lograrlo y a cada intento, siempre volvemos a caer, hacemos mil intentos por mantenernos de pie y seguir avanzando, es imposible, todo carece de sentido, los límites se descontrolan, a mayores intentos por salir, más nos hundimos, nos arrastramos en un río de sal y desesperanza, es entonces que nos damos por vencidos, dejamos de luchar y nos abandonamos a la creciente que se forma debajo de nosotros y nos hunde, sin ánimo de luchar, sin fuerza para continuar, con la sola idea de desconectar la mente de los sentimientos y dejar que el tiempo haga su trabajo y logre en un futuro secar los surcos formados en las mejillas y cerrar la herida de un corazón que en este momento no deja de sangrar.

A veces, los sueños no regresan y el tiempo solo deja un espacio vacío.

1 comentario:

  1. Los sueños son muy caprichosos y muchas veces tal y como bien dices.
    Un abrazo y feliz día.

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