
Abre despacio tu mano,
suelta poco a poco mi esencia,
haz que no sienta el frío de ti,
que no sienta tu ausencia,
y deja que llore con calma,
cuando tus pasos se pierdan,
no te lamentes por mí,
mi dicha es saberte feliz
sin importar que sea lejos de mi
sigue avanzando seguro,
que yo velaré tu recuerdo
suspendida en un halo de luz
o en una nube de sueños
mientras pierdo en el infinito
la esperanza de que vuelvas.
Bonitos versos con un fondo de entrega de sentimientos.
ResponderEliminarUn abrazo.
El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.
ResponderEliminarAlejandro Dolina