Señor
...Con la brisa llega el rumor que liberan tus pasos a distancia, congestionando la habitación e introduciéndose, cada vez más hondo, en mi boca, en los poros de mi piel.
Me succiona, me eleva y desciende, tensando el interior de todo el cuerpo.
Me succiona, me eleva y desciende, tensando el interior de todo el cuerpo.
El trémulo temblor que se gesta en mi vientre cuando la impaciencia me abofetea al pensarte, es suficiente para desquiciarme.
Y es que oigo la desbandada que retumba... la que me desboca frenéticamente por tenerte y, provoca el íntimo deseo y la humedad que me turba.
Y es que oigo la desbandada que retumba... la que me desboca frenéticamente por tenerte y, provoca el íntimo deseo y la humedad que me turba.
Señor
...Tengo hambre y sed de ti.
Me siento morir cuando no me nutres de tu ardiente carne.
La excitación reina en mi pecho... Mis manos se vuelven autónomas, y golosas, me toman en estampida por el ansia de mi epicentro, concluyendo en el plano exacto donde se fraguan tus latidos a los míos.
Abrigo entre mis muslos mojados el abismo de mi sexo.
Mis dedos cobran vida en el cosmos enardecido de mi mente... y se hunden atravesando mis pétalos abiertos de par en par, multiplicando estrellas por infinitas convulsiones.
Mis dedos cobran vida en el cosmos enardecido de mi mente... y se hunden atravesando mis pétalos abiertos de par en par, multiplicando estrellas por infinitas convulsiones.
Señor
Aún no llegas y ya te siento conmigo...
Te has convertido en arteria por la cual mi sangre transita, esqueleto que sostiene mi cuerpo, espejo de luz que mi penumbra ilumina. Somos mitad cielo y mitad averno.
Te has convertido en arteria por la cual mi sangre transita, esqueleto que sostiene mi cuerpo, espejo de luz que mi penumbra ilumina. Somos mitad cielo y mitad averno.
Señor
Apiádate de mí... Te necesito. No puedo vivir sin ti

Ya llegará
ResponderEliminarTodo a su tiempo
EliminarUn abrazo.
A veces lo que se desea tarda en llegar, pero llega.
ResponderEliminarBesos
Y se vuelve más deseado, es el poder de la mente, de la imaginación la que nos acerca a la persona que amamos.
EliminarUn abrazo y bienvenido.
"...Hambre y sed..."
ResponderEliminarUn abrazo.
Así es Rafael.
EliminarUn abrazo.
Un grito arrancado de las entrañas, del deseo más grande que se puede contener en la piel... Hambre y sed de Él:..
ResponderEliminarDar de comer al hambriento y de beber al sediento, es un deber que tenemos... seguro aplacará ambas, hambre y sed de pasión y amor...
Muchos besinos!!
Cuando el cuerpo tiene hambre y sed se le atiende, cuando es el alma, se le nutre.
EliminarUn abrazo Haydeé.
la ausencia fríamente premeditada puede dar lugar a una mayor intensidad de placer erótico de quien espera.
ResponderEliminarbesos.
Esas horas o minutos de espera, la mente e imaginación revoluciona, se vuelve frenetica y necesitada de su recompensa.
EliminarUn abrazo DRACO.
Merece la pena sufrir la espera... el placer aumenta por cada instante que pasa.
ResponderEliminarUn abrazo, compartiendo espera.
Es así Frank, el placer aumenta a cada instante de espera.
EliminarUn abrazo.
Precioso... Hay que tener una fuerza interior enorme...
ResponderEliminarMuchos besos.
Y alguien a tu lado con quien compartirla.
EliminarUn abrazo.