Me hechiza la serenidad de tu rostro. Imagino la fuerza de tu voz susurrando en mi cuello con un aliento cálido y profundo mientras invades mi cuerpo, y esas manos tuyas sosteniendo mi busto, cuando empujas con firmeza, lentamente, mi espalda se amolda a tu torso, a la par que mi trasero se acuna entre tus muslos.
Te siento tal y como eres : Así... sensual y perverso.
Cada empuje es una bocanada de pasión, segundo a segundo más caliente... más prolongado... más intenso... Los gemidos brotan de tu abdomen, tiembla tu cuerpo, se contrae junto al mío, y aún así, no conforme todavía, deslizas tu mano por en medio de mi busto, de mi abdomen, buscando la incandescencia de un coño ya licuado.
Tu polla se impregna de humedad mientras me invades, la habitación se llena de latidos, de suspiros que descienden y nos visten la piel con ecos candentes a dos voces, como susurros se entremezclan, se fusionan con nuestra propia excitación, siento como te mueves, más dentro, más profundo, muy profundo.
...Aceleras el ritmo hasta hacerme alcanzar el zenit del éxtasis y en ese instante escucho tu orden agitada : "CÓRRETE PARA MÍ, PUTA"
...Aceleras el ritmo hasta hacerme alcanzar el zenit del éxtasis y en ese instante escucho tu orden agitada : "CÓRRETE PARA MÍ, PUTA"
Me sacudes con todo tu ser.
Con esa rabia que me conmueve, que me amansa y que me agita, me obligas a descender en polvo de estrellas, después de haber tocado el cielo acatando tu voz y todos tus sentidos.
Con esa rabia que me conmueve, que me amansa y que me agita, me obligas a descender en polvo de estrellas, después de haber tocado el cielo acatando tu voz y todos tus sentidos.
Y entonces baño tu sexo y recibes mi lluvia... Sientes cómo lo presiono.
Tu placer aumenta, tu rabo reacciona y me inunda el infinito : Caliente... Espeso.
...Con espasmos deliciosos y convulsos, que siento hasta en lo más profundo de las entrañas, beso las manos que me sostienen, y beso profusamente tu boca.
...Llena del placer de una mujer que se siente completamente satisfecha, desciendo hasta tu sexo y lo llevo a mi boca, lo acaricio, le ofrezco abrigo entre mis labios mientras limpio con suavidad los residuos de la fusión de fluidos que aún lo recubren.
...Y me quedo allí, recordando cuando invadiste mi cuerpo, succiono suavemente mientras tu verga se relaja, me impregno de ti, de tu aroma, de tu lefa, quiero llevarla guardada en cada poro de mi piel, de mi boca, saberme tuya, sintiendo que soy trozo de tu piel, de tus deseos, de tus pensamientos.


