Ella desciende en el hechizo de la noche,
se nutre cálida y misteriosa
de las sombras que se esparcen
en los ríos de tus labios,
se hace mito en las líneas de tus ojos
y vuelve hacía ti...
... la melodía de su espalda
vaporosa y excitada
por la oscuridad que la fecunda.