
Señor... mi Señor
hazme luz bajo la suave dureza de tus manos
flagela el arrebato agitado de mi cuerpo
azótame, por favor... lo necesito
y después de ejercer tu dominio con tu sierva
llena mi cáliz con el vino sagrado de tu esencia
dándome el sosiego que deseo
para tenderme rendida a tus pies... satisfecha.
Mi Señor...