
Me apetece llegar a tu habitación... desnudar mi cuerpo, sin miramientos, solo despojarlo con desdén, poner en la cama una almohada a la altura de mi pelvis y acostarme boca abajo, en cruz, abierta, totalmente expuesta para ti, sin besos ni caricias, sentir que te acercas a mi espalda, con tu sexo erecto, con el trasero elevado y mi cuerpo en completa disposición, tomas mis muñecas y las atas, una a cada lado, me quiero abierta, indefensa, lazos bien firmes, fuertes, que dejes sentir tu peso en mi cuerpo y sin contemplaciones te dejes ir en mí... rudo, salvaje, con toda la intensidad de que eres capaz, con tanta fuerza que parecieras violento, mis manos atadas, tu peso en mi cuerpo y mi voz sostenida en mi garganta, tu sexo penetrando como una lanza, tan profundo que sienta perforas mi vientre, quiero sentirme sometida, totalmente indefensa, quiero sentir que existe alguien capaz de dominarme, que hay alguien que puede controlarme y dejar agotado mi cuerpo, que mi mente no razone, mi corazón no sienta y mi alma se quiebre.

Quiero que soportes tanto que seas capaz de embestir tantas veces que sea imposible contarlar y luego solo me des la vuelta y te pongas en mi rostro, con una mirada perversa y me vuelvas a someter, te masturbes con mi boca, te dejes ir tan adentro que sientas que me ahogas, una y mil veces, que veas que me duelo, que sientas que haces conmigo lo que quieres, quiero que me uses, que me hagas sentir como nada, y no dejes de verme, luego salgas de mi boca y me entregues todo de ti, siempre hablando, siempre diciéndome lo que soy, lo que quieres de mi, lo que eres, lo que te provoco, y me ofrezcas tu interior para penetrarlo con mi lengua, profundo, caliente, tan tuyo, tan mío, quiero sentirme tan puta y tan zorra como antes, con tu mano sosteniendo mi barbilla, sujetando firme y luego solo me des vuelta nuevamente y me penetres lento, muy lento pero firme, profundo hasta que entres completo en mi, rompiendo mi cuerpo, destrozándome, y empieces nuevamente a embestir con fuerza sin importar mis súplicas, mis lamentos, quiero escucharte hablarme mientras me usas, sométeme domíname, déjame agotada, quebrantada, temblando de dolor, llorosa y al final vacíate en mí, dentro de mi, caliente y espeso, cuando lo hagas deja caer tu cuerpo, para sentir tu temblor, tu agitación, tus gemidos en mi nuca, tus latidos en mi espalda y quedar abrazada a ti, para así poder renacer en tus brazos.